2

Runas Nautilus

El Titán Abisal • Platinum+
8 %
% Selección
50,5 %
% Victorias
7,6 %
% Bloqueo
36 mil
Partidas

Fuerte contra

56,6 %
383
56,5 %
1950
55,9 %
691
55,6 %
593
55,5 %
2123

Débil contra

39,2 %
480
46,1 %
518
47,3 %
2400
47,3 %
405
47,5 %
2290

Hechizos de invocador

50,7 %
32.652 Partidas

Objetos iniciales

2
50,8 %
31.817 Partidas

Objetos escenciales

62,8 %
3939 Partidas

Objetos de juego tardío

64,7 %
85,7 %

Prioridad de habilidades

Q
W
E
58,5 %
9710 Partidas
1
4
5
7
9
 
2
8
10
12
13
 
3
14
15
17
18
 
6
11
16
 

lolvvv Runas Nautilus

Runas Nautilus

Valor

0 %
100 %
0 %
9 %
28 %
63 %
0 %
22 %
78 %
8 %
0 %
91 %

Inspiración

63 %
0 %
8 %
0 %
27 %
39 %
45 %
2 %
16 %
Offense
16 %
Offense
7 %
Defense
0 %
Offense
57 %
Flex
62 %
Flex
70 %
Offense
27 %
Flex
31 %
Flex
30 %

opgg Runas Nautilus

Mayor tasa de selección

22,8 %

Valor

Inspiración

Offense
Offense
Defense
Offense
Flex
Flex
Offense
Flex
Flex

Mayor tasa de victoria

73,1 %

Valor

Inspiración

Offense
Offense
Defense
Offense
Flex
Flex
Offense
Flex
Flex

Tips para aliados

Al hacer piña, puedes lanzar Línea de dragado en la dirección de los enemigos, seguida inmediatamente por Aguas revueltas para aumentar el número de aciertos.

Las explosiones de Aguas revueltas estallan con retraso. Puedes usarlas mientras corres o como elemento disuasorio para los enemigos que se acerquen.

Tips para enemigos

Si Runas Nautilus utiliza Aguas revueltas cerca de ti, quédate en el sitio hasta que el efecto de ondas termine antes de salir corriendo. Si huyes antes, activará las explosiones secundarias, lo que te provocará un daño adicional y te ralentizará.

Mientras Runas Nautilus está protegido, puede infligir grandes cantidades de daño en área con sus ataques básicos. Intenta destruir su escudo si tienes la oportunidad.

El gigante acorazado Runas Nautilus, una leyenda solitaria tan antigua como los pecios de Aguas Estancadas, recorre las turbias aguas que rodean las costas de las Islas de la Llama Azul. Impulsado por una traición olvidada, ataca con su enorme ancla sin previo aviso para ayudar a los desdichados y arrastrar a los avariciosos a su perdición. Se dice que viene a por los que olvidan pagar el “tributo de Aguas Estancadas”, y se los lleva con él bajo las olas. Un recordatorio inexorable de que nadie se escapa de las profundidades.